artículos de opinión
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Gobernar desde el feminismo
por Santi Cabañero, secretario general provincial PSOE Albacete y presidente de la Diputacióntación
Hay dos maneras de comprometerse con la igualdad. Una es decirla por ejemplo en mítines, manifiestos y campañas. La otra es hacerla, poniendo encima de la mesa presupuesto, regulación y servicios concretos para mujeres concretas en lugares concretos. La primera sin la segunda no es política, es marketing. Y el 8 de marzo de 2026 exige distinguir claramente entre una cosa y la otra, especialmente cuando cada vez hay más actores, con cara visible y sin ella, empeñados en que retrocedamos.
No es un fenómeno difuso ni un malestar sin autor. En América, en Rusia, en Oriente Medio, en Europa y en España, la ultraderecha ocupa instituciones y difunde el mismo mensaje: que la igualdad entre mujeres y hombres es un privilegio, no un derecho, y que el feminismo es una ideología peligrosa que hay que combatir. Son las derechas que votan contra las leyes de protección a las víctimas de violencia machista, que llaman «ley de mentiras» a la legislación que protege a las mujeres, que ponen en cuestión los datos sobre agresiones sexuales o que utilizan el lenguaje de la «libertad» para desmantelar cualquier política de igualdad que encuentran a su paso. Su posición es conocida, explícita y votable: son los que se presentan a las elecciones prometiendo derogar.
Pero hay otra derecha, quizá más peligrosa porque es más difícil de señalar. Es la derecha que no aparece en papeletas pero que gobierna desde los servidores. Las grandes plataformas tecnológicas llevan años amplificando el odio no por descuido, sino porque el contenido agresivo genera más interacción y la interacción genera ingresos. Eso no es una teoría conspirativa; es el modelo de negocio documentado. Cuando se habla de «libertad de expresión» para justificar la ausencia de regulación, conviene recordar quién se beneficia económicamente de esa ausencia.
Las consecuencias son concretas. Siete de cada diez mujeres jóvenes en España han experimentado alguna forma de violencia en línea. Y la llamada machosfera no es cuatro perfiles anónimos con demasiado tiempo libre: es una red bastante organizada cuya expansión está directamente relacionada con cómo funcionan los algoritmos. Esto no ocurre en un vacío; ocurre en un entorno técnico y político que lo hace posible.
Mientras tanto, esas mismas redes promueven una estética de la sumisión presentada como elección personal. El problema no es que existan esos contenidos —siempre han existido formas de presión cultural sobre las mujeres— sino la escala y la velocidad con que se normalizan entre adolescentes. Lo que una generación aprende a considerar deseable o inevitable importa, y mucho. Cuando los algoritmos premian el servilismo, la derecha política recoge los votos.
La respuesta educativa tiene que alcanzar ese territorio. No es suficiente con una hora a la semana de educación afectivo-sexual si las referencias reales de chicas y chicos se construyen en plataformas que premian otros valores completamente distintos. Una coeducación que no incorpore el análisis crítico del entorno digital es una coeducación incompleta. Igual que lo es cualquier programa de igualdad que hable solo a las mujeres y no trabaje con los chicos.
Las derechas, las que tienen escaño y las que tienen servidor, se oponen a esa coeducación. Las primeras porque la llaman «adoctrinamiento». Las segundas porque les conviene una audiencia que consuma sin preguntarse demasiado. Son intereses distintos que, por razones distintas, apuntan en la misma dirección.
En ese contexto, lo que ocurre en lugares concretos importa más de lo que parece. La Diputación de Albacete, gobernada por el PSOE, ha articulado en los últimos años, a través de la sociedad civil, una red de servicios de igualdad que funciona en municipios pequeños, con presupuesto real y continuidad. Todas nuestras acciones de gobierno han incorporado la transversalidad de la igualdad. Es un ejemplo entre muchos, y no pretendo idealizarlo, pero ilustra algo que a veces se olvida en los debates más abstractos: cuando hay voluntad política, la igualdad deja de ser un enunciado a ser una partida presupuestaria que fructifica en proyectos y servicios concretos.
Cada paso atrás en los derechos de las mujeres es un golpe contra la democracia misma, ya se dé con una ley, con un voto en contra o con un algoritmo que viraliza el odio. Y los responsables tienen nombre. Unos se presentan a elecciones prometiendo derogar derechos. Otros cotizan en bolsa mientras sus plataformas destruyen autoestimas y financian el odio.
Señalarlos no es radicalismo: es precisión política. Y la respuesta, como siempre, pasa por gobernar desde la izquierda. Desde el feminismo.
ALBACETE, UN OBJETIVO PARA LA INVERSIÓN DEL GOBIERNO DE ESPAÑA
por Emilio Sáez | Artículo de opinión
Aún reverberan los ecos de la pantomima escenificada en el Pleno Municipal del Ayuntamiento con la que, por iniciativa de dos concejales expulsados de Vox y el apoyo cómplice y quizás alentador del PP, se nombró ‘persona non grata’ al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Aún quedan en la retina las manifestaciones de rechazo a la figura que representa a todas y todos los españoles, que ignoraban, más por mala fe que por desconocimiento, el necesario respeto y compromiso que deberían mostrar los partidos democráticos en una sociedad madura como la nuestra.
Pero la fuerza de la razón es mucho más importante que la que empujan las vísceras y el odio que determinadas formaciones utilizan como armamento dialéctico, porque las cifras dan razones a quien tiene la posibilidad de analizarlas y sopesar sus beneficios.
Tan solo unos ejemplos. En Albacete, una ciudad que se sitúa como uno de los objetivos de inversión del Gobierno de España, asistimos al compromiso de Pedro Sánchez con elementos tan valiosos como el proyecto -ya hecho realidad- de las obras de rehabilitación integral de 478 viviendas en el barrio de La Pajarita (9.5 millones de euros), que han supuesto una adecuación de los edificios que lo componen, no solo para crear un espacio estético muy singular, sino también porque se ha intervenido totalmente en construcciones que amplifican el grado de eficiencia energética y sostenibilidad ambiental de las viviendas, minimizando el gasto de las familias.
Pero también porque Albacete ha sido una de las nueve ciudades españolas que ha conseguido la cuantía máxima concedida (12,1 millones de euros) para la regeneración urbana integral del barrio del Ensanche, que comprende los barrios de Franciscanos y Fátima, tanto en la rehabilitación del entorno físico como en la dinamización social y económica, con actuaciones de mejora en el entorno urbano y ambiental y la rehabilitación de espacios degradados para transformarlos en áreas útiles y funcionales. Una actuación integral que tendrá su continuidad en otros barrios de Albacete, hasta convertir nuestra ciudad en ejemplo de acción trasformadora.
La realidad nos dice que, en ocho años del gobierno de Pedro Sánchez, Albacete ha recibido 30 millones de euros de fondos europeos para este tipo de intervenciones. Pero la inversión del Gobierno en nuestra ciudad no queda aquí. En estos días hemos conocido la apuesta por implantar en Albacete una incubadora de empresas relacionadas con la Agencia Espacial Europea (ESA), con un firme compromiso por situarnos en el centro de las nuevas tecnologías en el ámbito aeroespacial y de desarrollo de nuevos proyectos. Una apuesta decidida para que Albacete sea punta de lanza de la acción de desarrollo del conocimiento a través de proyectos de la ESA.
Albacete está muy presente en la inversión que el Gobierno de España está realizando para consolidar proyectos, porque nuestro compromiso es el de mostrar la fuerza que los hombres y las mujeres de esta tierra tienen para impulsar esta ciudad manchega hacia el futuro más prometedor.
Las razones para ello, lejos de los ecos de determinados partidos políticos con representación en las instituciones que tratan de exterminar iniciativas sociales necesarias, lejos del pesimismo inversor y la actitud de brazos caídos en el desarrollo de infraestructuras del alcalde, Manuel Serrano, lejos de la inacción de tres años de un Equipo de Gobierno desubicado de la realidad de Albacete, los albaceteños y albaceteñas creemos en el potencial de esta ciudad, sabemos de sus impulsos y de sus logros colectivos, no ignoramos la histórica fuerza de sus valores para conseguir objetivos viables. Y debemos contarlo.
La inversión del Gobierno de Pedro Sánchez en proyectos clave para nuestra ciudad es un elemento destacable para valorar muy seriamente su compromiso con nuestro futuro, como ciudad estratégica en el sudeste español, como sociedad comprometida, como una de las máquinas que mueve el desarrollo de nuestro país y que está preparada para seguir moviéndolo.
Mientras algunos actúan taimadamente para nombrar a Pedro Sánchez ‘persona non grata’; los demás, seguimos trabajando por Albacete.
Emilio Sáez Cruz | Diputado en el Congreso y secretario general del PSOE en la ciudad de Albacete
Coger las riendas de la Inteligencia Artificial
por Amparo Torres | Artículo de opinión
La inteligencia artificial ya no es un concepto del futuro ni un debate reservado a expertos. Es una realidad que está transformando nuestra economía, el empleo, los servicios públicos y, de manera muy profunda, nuestra convivencia democrática.
Hoy, los algoritmos ya evalúan rendimientos, asignan tareas e influyen en despidos. Cuando estas decisiones se toman sin transparencia, la desigualdad se automatiza y la relación laboral se deshumaniza.
El acceso a los beneficios de la inteligencia artificial es hoy profundamente desigual. Mientras algunas grandes empresas avanzan rápidamente gracias a ella, muchas pymes carecen de recursos, conocimiento o seguridad jurídica para hacerlo. No podemos permitir una economía digital sólo para unos pocos.
La IA puede mejorar la calidad de nuestra sanidad pública, personalizar diagnósticos y tratamientos, acelerar la investigación y salvar vidas. Pero sin repositorios públicos de datos bien gobernados, ese potencial se pierde.
La inteligencia artificial debe ser una herramienta de inclusión. Tecnologías como la robótica asistencial o los sistemas inteligentes pueden mejorar el día a día de personas con discapacidad.
Y no podemos olvidar el impacto ambiental. La digitalización consume energía y recursos. Por eso tenemos que defender centros de datos eficientes, alimentados por renovables, y el uso de la IA para optimizar el consumo de agua, energía y recursos naturales. No hay transformación digital sin responsabilidad ambiental.
Como senadora del PSOE y ponente de la Ponencia de Estudio para evaluar la importancia de la inteligencia artificial en el uso de los datos y otros campos beneficiosos para la sociedad en el Senado, he tenido la oportunidad de participar durante más de un año en un trabajo parlamentario riguroso, constructivo y dialogante. Un trabajo que demuestra algo esencial en estos tiempos: que la buena política es posible cuando se elige priorizar el interés general y se asume la responsabilidad de gobernar los cambios.
La principal conclusión de esta ponencia es clara: la inteligencia artificial no es sólo un reto tecnológico. Es un desafío social, laboral, ético y democrático. Por eso defendemos un modelo que sitúa al ser humano en el centro, donde la innovación avance de la mano de los derechos, la cohesión social, la inclusión y la sostenibilidad.
La pregunta no es si debemos avanzar, sino cómo lo hacemos y para quién. Porque la IA puede mejorar la sanidad pública, personalizar la educación, reforzar los servicios sociales o generar empleo de calidad. Pero también puede convertirse en una nueva fuente de desigualdad, precariedad y vulneración de derechos si se deja exclusivamente en manos de un mercado que hoy es dominado por cuatro tecno-oligarcas.
Cuando la tecnología se desarrolla sin límites, sin responsabilidad pública, las consecuencias son peligrosas. La proliferación de deepfakes, la desinformación masiva o la hipersexualización de contenidos generados por inteligencia artificial afectan de forma directa a la calidad democrática y, de manera especialmente grave, a las mujeres, a la infancia y la adolescencia.
No es casualidad que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya anunciado recientemente una medida tan necesaria como valiente: prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, así como reforzar el marco legal que obliga a las plataformas digitales a asumir su responsabilidad. Y esto, por mucho que algunos griten, por mucho que otros amenacen, no es censura, sino protección de nuestros derechos fundamentales, empezando por el derecho de niños y niñas a un desarrollo seguro, libre de violencia digital, adicciones y manipulación algorítmica.
Por eso, las nuevas medidas legales anunciadas por el Gobierno —mayores obligaciones de transparencia, sistemas efectivos de verificación de edad, sanciones reales ante incumplimientos y límites claros al uso de algoritmos opacos— son un paso imprescindible para recuperar el control, equilibrar la balanza entre el poder de las grandes plataformas y los derechos de la ciudadanía.
La desinformación tampoco es un fenómeno marginal. Hoy la tecnología permite fabricar discursos que nunca se pronunciaron, imágenes que nunca existieron y noticias diseñadas para engañar, polarizar y erosionar la confianza en las instituciones. Cuando la mentira no se distingue de la verdad, la democracia se debilita.
Frente a este desafío, la respuesta no puede ser únicamente tecnológica ni exclusivamente punitiva. Debe ser también educativa. Invertir en alfabetización mediática y digital es una política de defensa democrática. Significa formar ciudadanos y ciudadanas críticas, capaces de contrastar fuentes, identificar manipulaciones y ejercer su libertad con información veraz.
Europa tiene una ventaja única: un modelo que une innovación y derechos. Pero no podemos ser ingenuos, el contexto internacional es preocupante e incierto, y el modelo de convivencia y valores democráticos que nos hemos dado tiene muchos enemigos, externos sin duda, pero también internos. Regular no es frenar el progreso; es ordenarlo, hacerlo justo y ponerlo al servicio de la mayoría social. Esa es nuestra identidad y nuestra fortaleza. Esta es nuestra seguridad y nuestra protección.
Amparo Torres, senadora del PSOE por Albacete
La Vivienda: Un derecho, una razón política, la calidad de una sociedad
por Emilio Sáez Cruz | artículo de opinión
El derecho a la vivienda es uno de los ejes de la sociedad del bienestar, sin ese derecho, las personas se asoman a un precipicio de exclusión y de indignidad que empuja a nuestras sociedades al empobrecimiento.
En España, la crisis en este derecho ha puesto de manifiesto la especulación de los grandes tenedores de viviendas, las dificultades de las familias para cumplir las exigencias de un mercado que ahoga a inquilinos, bajo las condiciones impuesta por fondos de inversión, y, sobre todo, un sistema de oferta y demanda que ha conseguido subir precios y destrozar las economías de muchos hogares.
Ante estas circunstancias, el Gobierno de España, muy sensible a la preocupación generalizada de la ciudadanía, especialmente entre la población joven, ha implementado medidas para acabar de una vez con esta indignante especulación sobre un derecho y una necesidad de todas y todos los españoles. Y, ¿de qué manera?
Una de las primeras medidas que se van a llevar a cabo, es la de incrementar el presupuesto para vivienda hasta los 8.500 millones de euros, ocho veces más que la establecida por el gobierno de Rajoy en esta materia. Pero además, se crea, con todo lo que esto va a suponer, la primera Ley de Vivienda de la democracia, que blinda el parque público de viviendas, controla las subidas abusivas de precios y saca al mercado los pisos vacíos.
El termómetro que supone esta política, ya está dando sus primeros resultados, incrementando la oferta de vivienda pública y controlando el mercado especulador.
Pero no son solo cifras. Hablamos de una sensibilidad extraordinaria, un compromiso firme por el estado del bienestar y un trabajo destinado a dotar de calidad de vida a las personas, principal característica de los gobiernos socialistas. Nos importa generar riqueza para España, situando a nuestro país al frente de la economía europea; pero no podemos hacerlo si no tenemos en cuenta las necesidades reales, el cumplimiento de políticas destinadas a los trabajadores y trabajadoras, a las clases más vulnerables, con un compromiso real para alcanzar cotas altas de dignidad social.
A nadie se le escapa que la turistificación acarrea también el incremento de pisos vacacionales que provocan que los alquileres suban de manera descontrolada y, a su vez, presiona a las personas que han alquilado una vivienda en edificios sensibles a abandonarlas, porque la propiedad pretende especular con sus inmuebles.
El Gobierno de España ha destinado todos sus esfuerzos a regular estas prácticas, dando un impulso a las comunidades de vecinos para controlar las posibles acciones de venta para este fin, además de regular por ley el afán especulador de las grandes empresas inmobiliarias.
Porque creemos en la gestión directa ante un problema acuciante de las ciudades, en la función social de la vivienda, es por lo que estamos trabajando para solucionarlo de una vez por todas.
Con todo, se está consiguiendo un crecimiento muy significativo en la construcción de obra nueva, de vivienda protegida, triplicando la inversión pública en este sector, y financiando la inversión de las familias en medidas destinadas a la eficiencia energética que disminuyen significativamente los consumos en sus hogares.
Nadie puede ser ajeno al daño que supone la especulación en un asunto tan necesario como las políticas de vivienda. Creemos que cambiar esta situación es tan necesario como posible; y por ello estamos trabajando.
Tenemos que formar e informar, ser capaces de llegar con la gestión al mayor número de personas y, para este fin, la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, nos acompañará el próximo miércoles, 25 de febrero, en un acto organizado por el PSOE en Albacete, a las 20.00 horas, en la Casa del Pueblo.
Seguimos avanzando, continuaremos haciendo políticas que incrementen la calidad de vida de todas y todos; y para este fin, facilitar el acceso a una vivienda digna es esencial. Sabemos cómo hacerlo y lo haremos.
Emilio Sáez Cruz | Diputado en el Congreso y secretario general del PSOE en la ciudad de Albacete
Piscinas tengas
por Antonio Martínez | artículo de opinión
Querido paisano: Te escribo desde la Motilla del Acequión para recordarte que, casi coincidiendo con el final del mes de noviembre, se ha dado carpetazo a la campaña de este año, en la que se ha vallado perimetralmente lo que queda de tu antigua morada, se han retirado las terreras que habían invadido una buena parte de lo que se había recuperado años atrás, además de retirar la maleza o afianzar parte de los muros que amenazaban con venirse abajo, y ya metidos en harina, hasta localizar y datar un antiguo asentamiento íbero ubicado en el borde de la laguna. El que no se conforma es porque no quiere.
¿Dices que no sabías nada?, pues que no te extrañe, nuestro querido alcalde en este asunto prefiere pasar de puntillas, sin ruido, y lo más curioso, sin reportaje fotográfico adjunto para mayor gloria y lustre de la Marca ‘S’. Igual es por temor a que alguien le reclame una mayor atención al yacimiento.
Y no exagero. Porque cuando los trabajadores estaban a punto de plegar velas hasta el próximo plan de empleo, visitó la zona el profesor Antonio Guilman, prestigioso arqueólogo e investigador académico de la Universidad Estatal de California, experto en la Edad del Bronce y estudioso de lo que se ha dado en llamar la Cultura de las Motillas, quien posteriormente fue agasajado en petit comité por nuestro apreciado alcalde, navaja albateceña Dios mediante, supongo. Y fíjate si el comité tuvo que ser petit, que no alcanzó ni para una escueta nota de prensa institucional de las que habitualmente nos obsequia el equipo de prensa municipal, cada vez que a la primera autoridad local se le ocurre abrir la boca para anunciar la buena nueva, sea la que sea.
Puede que la visita del reputado profesor no llegase en el mejor momento, y pillase a nuestro querido alcalde con el pie cambiado y mosqueado con el concejal de turno por la forma en la que está gestionando las instalaciones deportivas que salpican la ciudad, habida cuenta de los constantes cierres de la piscina del complejo Juan de Toledo, que a este paso se podrán contar con los dedos de las manos los días en los que se encuentra totalmente abierta al público y en perfecto estado de revista, aunque quizás esto último sea mucho pedir.
La cosa no iría a mayores si no estuviéramos hablando de un común denominador en la forma de actuar del Equipo de Gobierno popular, ya que en poco menos de dos años y medio han conseguido acumular una extensa nómina de cierres, cancelaciones y anulaciones que han afectado tanto al Centro Termal, como a la piscina de Santa Teresa, pasando por la del Paseo de La Cuba o la cubierta del Carlos Belmonte, amén de los goterones por doquier que riegan las pistas de algunos pabellones cuando a San Pedro le da por lagrimear sobre la ciudad, por no hablar de las llamativas calvas que se pueden apreciar en algunos campos de fútbol de césped artificial, donde la falta de mantenimiento de los vestuarios raya en lo esperpéntico.
Creo que estaríamos de acuerdo en asumir como nuestras las palabras del concejal deportivo, cuando afirmó en el transcurso del último pleno que “lo primero es antes”, y lleva razón, aunque habida cuenta de los resultados obtenidos hasta la fecha, es muy probable que no toda la ciudadanía comparta su idea de qué ha de ser lo primero; si mantener y conservar como Dios manda lo que ya tenemos, que a la vista está que esa faena no está incluida en su prioridad number one, o anunciar la construcción de un nuevo complejo deportivo, aunque sea de bolsillo, como el que nos recuerda nuestro aguerrido alcalde cada dos por tres, sin olvidar el anuncio de construir nuevos campos de fútbol artificial, que el natural cuesta una pasta. A no ser que alcalde y concejal vayan cada uno por su lado. Que de todo hay en la viña del señor.
Lo único cierto y verdadero es que el IMD, que llegó a ser en su día la joya de la corona municipal, ahora no le alcanza ni para ser un triste cristal de imitación Swarovski, que puede que brille como tal y luzca despampanante cuando la luz le acompaña, pero al que le saltan los engarces al menor contratiempo, dejando al aire sus vergüenzas, que visto lo visto ni son pocas ni pequeñas. Si esta es la forma elegida para cumplir la promesa dada en su día a la ciudadanía de darle la vuelta como un calcetín al Instituto, miedo da solo pensar qué es lo que puede venir a continuación.
Y aprovechando que estamos hablando de deportes, me voy a permitir el lujo de tirarme un triple de nueve metros y dejar una propuesta que nadie me ha pedido, pero que quizás serviría para cortar de raíz los dimes y diretes que rodean desde hace ya demasiado tiempo al IMD.
Sería de agradecer que los responsables municipales dejaran a un lado los planteamientos cortoplacistas y miopes de aquellos a los que la vista no les alcanza más allá de mayo de 2027, y sentaran alrededor de una mesa al resto de grupos políticos con representación municipal, para que, junto a los técnicos del IMD elaboren y asuman como si de un dogma de fe se tratara un calendario presupuestado de renovación, acondicionamiento, conservación y mantenimiento de todas las instalaciones deportivas existentes, en el que, por supuesto, también tendrían cabida las necesidades a futuro.
Una agenda de este tipo acabaría con las ocurrencias de las noches de insomnio, con las prisas por ver quién se cuelga antes la medalla y con la devolución de favores que no me quiero ni acordar. Ahora bien, si lo que se busca es una foto en solitario de cuerpo entero y continuar con la cantinela de que resto de administraciones no echan una mano al pobre alcalde para que lleve a buen puerto aquello a lo se comprometió en su momento, sin que nadie lo obligase, conmigo que no cuenten, porque lo que persigue es otra cosa bien distinta, que la RAE ya define a la perfección.
Ya sabes, si esta realidad no te gusta, o piensas que incluso puede ir a peor, en tu mano está hacer lo que toca cuando toque.
PD. El victimismo populista puede que traiga un puñado de votos a tu urna, pero no soluciona los problemas.
DESDE EL ACEQUIÓN | ARTÍCULO DE OPINIÓN | ANTONIO MARTÍNEZ MARTÍNEZ, exconcejal y exsecretario general del PSOE de Albacete
Personas ingratas
por Antonio Martínez | artículo de opinión
Querido paisano: Te escribo desde la que fuera tu morada en la Motilla del Acequión, una de las joyas de la Cultura de las Motillas y única en nuestro entorno. Que cualquiera lo diría, dada la escasa atención que se le presta desde la Casa Consistorial a este yacimiento arqueológico de primer orden, y mira que te he sugerido en ocasiones que primero te constituyeras en Asociación de Vecinos para federarte a continuación y probar suerte bajo ese paraguas protector, uno de los pocos que parece ser del agrado de nuestro apreciado alcalde. Quien sabe, igual suena la flauta y dentro de unos años podemos contemplar tu antiguo hogar compitiendo en Tu casa a juicio, o en algún programa similar. Por probar…
Como bien sabes, el pasado jueves tuvo lugar la sesión plenaria correspondiente al mes de noviembre, en la que se trató, además de otros asuntos de capital importancia, una moción suscrita por el grupo de los tránsfugas, perdón, de los no adscritos y otra por los grupos municipales Popular, Socialista y de Unidas Podemos, esta última de forma conjunta. Sí, has leído bien, de forma conjunta.
Pero vamos por partes que la cosa tiene miga.
El texto conjunto firmado por los grupos antes citados, versaba sobre el día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, y utilizaba la misma redacción que no fue posible aprobar en el seno de la FEMP, a pesar de haber sido consensuada previamente, por la negativa a última hora del Partido Popular a su firma, salvo que se incluyera en la redacción un tirón de orejas al Ministerio de Igualdad por el fallo en las pulseras telemáticas. Y es que ya se sabe que cuando alguien se quiere hacer el remolón, no hay nada mejor que llamar al muñidor de turno para que encuentre un problema para cada solución, personaje además bastante desmemoriado, porque mira que no acordarse de incluir en el rapapolvo el problemón de los cribados del cáncer de mama en Andalucía. Cosas que pasan, que dice el americano anaranjado.
Pero a lo que iba, nuestro alcalde, utilizando eso que se ha dado en llamar la Marca S, buscó el apoyo en los grupos de la izquierda para sacar adelante la moción, porque tampoco era caso de que el pleno municipal debatiese cuatro o cinco textos diferentes para una misma problemática y, en consecuencia se le manchase el traje de hombre de consenso y acuerdo que presume vestir, y en un claro ejercicio de funambulismo político ofreció a los firmantes el mismo texto que él mismo, sí, que el mismo y en persona, había desechado en Madrid días antes, siendo consciente de que no podía mirar a su derecha porque allí poco calor iba a encontrar. De hecho VOX presentó su propio texto para que fuera remitido a la papelera sin más trámite por el resto de concejales y concejalas. Y por lo que respecta al grupo de los tránsfugas, perdón, que cabeza la mía, al de los no adscritos, que aunque sigan a pies juntillas las instrucciones que les hacen llegar desde el despacho rectangular de la Casa Consistorial, tampoco era caso de pedirles el sacrificio de que estampasen su firma junto a tamaña pléyade de rojos malos, teniendo que conformarse con arrancarles un flojito sí de puro compromiso y conveniencia, porque es sabido que a ellos estos asuntos a ellos ni les van ni les vienen. Al dueto en cuestión lo que de verdad les pone es declarar persona non grata al Presidente del Gobierno, además de pedir, una vez más, su dimisión. Que visto lo visto hasta ahora, ya es gana de perder el tiempo.
La paradoja de la mañana se dio cuando el grupo popular, con el primer edil a la cabeza, no dudó en echarse en brazos de los tránsfugas, perdón otra vez, de los no adscritos, para comprarles enterita la moción que presentaban, añadiéndole de paso dos huevos duros más, de tal forma que el Pleno del Ayuntamiento de Albacete acabó haciendo el ridículo del mes declarando persona non grata al Presidente del Gobierno. Cualquier cosa, que diría aquel.
Hay que ser muy desahogado para señalar con el dedo acusador a otra persona por las mismas faltas que quien señala ha cometido, porque, salvo que yo esté muy equivocado, el dúo sin adscripción (será formal, porque de hecho siguen bebiendo de la misma fuente que las concejalas de VOX), fue expulsado del partido de la ultraderecha por saltarse a la torera las directrices de partido y hacer de su capa un sayo porque yo lo valgo como única excusa. Y quien así actúa, aún se permite el lujo de calificar a los demás utilizando los mismos atributos que le adornan. Es un decir.
La paradoja tiene además una segunda lectura que afecta directamente a la primera autoridad local, que repitió incansable el 25N, que “Albacete no tolera las violencias machistas”. De ahí que buscase aliados fuera de zona de confort habitual para esgrimir una aparente unidad de acción frente a este tipo de violencia, dejando fuera de ese conglomerado a quienes con su ausencia y falta evidente de compromiso, parece importarles un rábano lo que les pueda suceder a esas mujeres que son agredidas hasta causarles la muerte solo por el hecho de haber nacido mujeres, mientras que a continuación no duda en abrazar la última ocurrencia de la derecha más casposa y antediluviana y se suma a una petición tan estrambótica con tan poco recorrido y tan insustancial como la presentada por el mencionado par.
Si quien afirma con rotundidad que Albacete no tolera las violencias machistas, digo yo que también debería ser intolerante con quienes se ponen de canto desentendiéndose de esta lucha, y en consecuencia debería devolverles las cartas y hasta rosario de su madre, partir peras, salario mensual incluido y cada mochuelo a su olivo. Y ya puestos exigirles que dejen en casa los símbolos franquistas que lucen en la sede de la soberanía popular local, si no quiere que se le confunda con uno de esos nostálgicos de la dictadura que como los guiscanos florecen tras las lluvias de otoño. Aunque supongo que sabrás que esto jamás sucederá, porque cuando te topas con un experto en nadar y guardar la ropa, cualquier cosa es posible. Y este es un matrimonio de conveniencia hasta que las próximas elecciones los separen… o los unan para siempre, que cosas más difíciles se han visto..
Y si esta realidad no te gusta, ya sabes lo que toca hacer cuando toque.
PD. Cuando rascas un poquito, no hay pista de hielo, luces inmersivas, ni chocolate calentito que tapen la realidad de lo que se es.
DESDE EL ACEQUIÓN | ARTÍCULO DE OPINIÓN | ANTONIO MARTÍNEZ MARTÍNEZ, exconcejal y exsecretario general del PSOE de Albacete





